final de año es época de recapitulaciones sobre lo pasado y para que los oráculos nos expliquen que ocurrirá los próximos doce meses. el diseño gráfico no queda exento de esta liturgia anual.
ilustración: luis echánove
se dice que 2015 ha sido el año del "flat design", de los websites con vídeos o fotos de fondo a toda pantalla o de los colores pastel brillantes. para 2016 ya nos anuncian que todo será atención extrema a la tipografía (esto debería ser así siempre), ilustraciones e infografías a medida (¿acaso no lo eran ya?) y los colores brillantes y potentes.
cuando los diseñadores se pliegan a las modas, ya sea por mera comodidad o para acertar con el gusto de las audiencias, están haciendo flaco favor al cliente, a su trabajo y a sí mismos. si los logos de todas las marcas fueran diseñados atendiendo al criterio de la moda, no se conseguiría algo tan clave para éstas como es la diferenciación. la mera definición de la palabra moda habla de la caducidad de ésta y por ese motivo se estaría poniendo fecha de caducidad al diseño cuando las marcas deben tener vocación de máxima permanencia.
de ningún modo seguir la moda son modales apropiados de un buen diseñador.