dar nombre a las cosas, las personas, las marcas, en ocasiones es un acto que requiere un gran esfuerzo por la importancia que se le da a esa parte de la identidad de las cosas, las personas o las marcas.
ilustración: luis echánove
una pareja esperando un bebé dedica largas horas a decidir porqué un nombre será mejor que otro, cuál combinará mejor con los apellidos, se pronunciará más fácilmente, se recordará mejor, etc. muchas variables a considerar y que en ocasiones, una vez superados todos los filtros, no valen de nada pues el nombre elegido recuerda a alguien a quien preferimos olvidar. con las marcas pasa lo mismo pero se añaden más variables, como que el nombre no pertenezca ya a otra marca o que sea susceptible de convertirse en un dominio de internet.
sin embargo toda esta teoría se viene abajo cuando pensamos en marcas de gran éxito y con un nombre como schweppes (a ver cuántos consumidores de esa marca saben deletrear y pronunciar bien su nombre de siete consonantes y dos vocales). lo mismo se podría aplicar häagen-dazs o a otras marcas con nombres que nada tienen que ver con su actividad (apple, orange, mercedes), con larguísimos nombres (price waterhouse coopers) o nombres tan genéricos como general motors o general electric.
¿cómo se explica entonces el éxito de marcas con semejantes nombres? si bien el nombre es una parte muy relevante de la marca, no debe sobrevalorarse pues al final del camino, ese nombre va a estar lleno de un contenido que hará posible que sea creíble que una marca de telefonía fija se llame retevisión o una marca de lujo como bulgari no suene a vulgar. es cierto que para dotar de un contenido coherente a un nombre suele ser necesaria una gran inversión económica, pero hay ocasiones en las que las circunstancias lo hacen imprescindible.
en conclusión, demos al llamado naming la importancia que merece dentro del branding. seamos honestos y digamos que mientras que no evoque sentimientos de rechazo y estés dispuesto a trabajar e invertir para crear fuertes vínculos emocionales entre la marca y sus audiencias, llámala x.