clientes

no siempre tienes la razón by Luis Echanove

las palabras cliente y proveedor, cuando hablamos de un proyecto de creación de marca, tienden a envenenar el proceso si no se prescinde de la mochila de connotaciones que suelen conllevar.

ilustración: luis echánove

ilustración: luis echánove

la relación ente las dos partes a cada lado de la mesa no debe entenderse como la de un superior que lleva el mando porque es quien paga y un inferior que obedece disciplinadamente las órdenes para satisfacer las necesidades del cliente. ocurre que en ocasiones, lo que el cliente quiere, no es lo que necesita y el experto en marca debe ser capaz no sólo de identificarlo, sino de comunicárselo así a su cliente. contravenir las peticiones de éste, no tiene porqué significar ir en contra del proyecto, sino que puede que estemos haciendo un gran favor a la marca.

perdamos el miedo a ser capaces de expresar nuestra opinión profesional, aunque vaya en dirección opuesta a lo que nos pidan. el cliente por su parte, debe entender que no nos está pagando por lo que hacemos, si no por lo que sabemos y en el momento en que sea capaz de valorar el trabajo de esta forma, la mesa dejará de ser la barrera que separa a ambas partes y se convertirá en el tablero en que trabajemos de forma conjunta. así pasaremos a ser lo que los ingleses llaman partners, porque el cliente no siempre tiene la razón.

el tamaño importa by Luis Echanove

"el logo es pequeño, lo quiero más grande". esta frase la hemos escuchado infinidad de veces los que nos dedicamos de una manera u otra a la identidad visual de las marcas.

ilustración: luis echánove

ilustración: luis echánove

esa petición deja al descubierto la idea generalizada de que el logo es la marca y que cuando más grande éste sea, mejor para la marca, pero ese es un debate que dejaremos para otra entrada de este blog.

cuando un cliente percibe que su logo no se ve suficientemente, su reacción lógica suele ser pedir que sea más grande. a veces esa es la solución correcta, pero puede conllevar cambios que afecten a otros elementos del diseño, afectando (o afeando) al resultado final. cuando el logo no se ve suficientemente, el hacerlo más grande no tiene porque ser siempre la mejor solución. se puede hacer más visible incluso haciéndolo más pequeño, ubicándolo en un lugar más apropiado, tratando con inteligencia los colores o siendo capaces de dirigir todas las miradas hacia él.

lo importante del caso es que la comunicación entre el cliente y el especialista en marca, el diseñador, etc. sea la correcta: el cliente normalmente sabe lo que quiere, tiene identificados sus problemas y lo que no debe hacer es explicar cómo solucionarlos pues para eso ya están el especialista en marca, el diseñador, etc.

"no me digas cómo solucionar tu problema, sólo dime cuál es ese problema que yo ya te daré una solución de diseño", debería ser la respuesta correcta ante estas situaciones, porque la solución que en primer lugar puede ser obvia, no tiene siempre porqué ser la mejor, ya que el tamaño, en muchas ocasiones, importa.