diseño

de modas, modos y modales by Luis Echanove

final de año es época de recapitulaciones sobre lo pasado y para que los oráculos nos expliquen que ocurrirá los próximos doce meses. el diseño gráfico no queda exento de esta liturgia anual. 

ilustración: luis echánove

ilustración: luis echánove

se dice que 2015 ha sido el año del "flat design", de los websites con vídeos o fotos de fondo a toda pantalla o de los colores pastel brillantes. para 2016 ya nos anuncian que todo será atención extrema a la tipografía (esto debería ser así siempre), ilustraciones e infografías a medida (¿acaso no lo eran ya?) y los colores brillantes y potentes. 

cuando los diseñadores se pliegan a las modas, ya sea por mera comodidad o para acertar con el gusto de las audiencias, están haciendo flaco favor al cliente, a su trabajo y a sí mismos. si los logos de todas las marcas fueran diseñados atendiendo al criterio de la moda, no se conseguiría algo tan clave para éstas como es la diferenciación. la mera definición de la palabra moda habla de la caducidad de ésta y por ese motivo se estaría poniendo fecha de caducidad al diseño cuando las marcas deben tener vocación de máxima permanencia.

de ningún modo seguir la moda son modales apropiados de un buen diseñador.

diseñar basura by Luis Echanove

alguien dijo en una ocasión que diseñar packaging es diseñar basura. esta afirmación es totalmente cierta y no solo eso, sino que cuanto más basura sea ese diseño, más significará que ha triunfado. 

diseñar packaging consiste en gran medida en convertir el trabajo del diseñador en objetos cotidianos que nos acompañan en silencio a diario. el diseño de una caja de cereales o un tetra brik de leche que por su propia cotidianidad se convierten en invisibles sobre la mesa de la cocina. y de la mesa, al cubo de basura sin remedio y de ahí al vertedero. y todo ese viaje como símbolo de la contribución del packaging al éxito comercial de una marca. 

la decisión de compra suele durar unos breves segundos del acto de compra frente al lineal en el súper mercado. desde luego, la influencia del packaging en dicha decisión no es la principal. el precio, la comunicación, la ubicación en el lineal, etc. son otros factores que también ayudan al consumidor de forma determinante a la hora de seleccionar su compra. sin embargo el packaging sí puede llegar a provocar un rechazo definitivo por parte del consumidor.

todo el esfuerzo dedicado al diseño por parte de los departamentos de marketing y de las agencias de diseño, está enfocado a contribuir a la seducción al consumidor para que luego éste acabe diseñando ese envase y tirándolo a la basura cuando ya ha cumplido su función. es la belleza de diseñar packaging, la belleza de diseñar basura.

muy de diseño by Luis Echanove

hay personas que tienden a referirse a determinados muebles o edificios u objetos domésticos, como “de diseño” como queriendo así  destacar que esos muebles, edificios u objetos domésticos tiene unas características estéticas que los convierten en “modernos”. la modernidad y el diseño no son sinónimos.

ilustración: luis echánove

ilustración: luis echánove

normalmente, todo aquello que nos rodea ha necesitado ser dibujado, es decir, diseñado, previamente a su producción. desde un lápiz a un cohete espacial es necesario diseñarlo antes.

el diseño no debe entenderse como un ejercicio únicamente estético. esto nos llevaría a valorar los resultados únicamente desde un punto de vista subjetivo. se diseñan los objetos para que éstos cumplan una finalidad. si a ello le añadimos que estéticamente resulten como mínimo aceptables, estaremos añadiendo valor a la pieza. lo que hace que un diseño alcance la excelencia no es pues ni exclusivamente que cumpla su cometido de forma correcta, ni que resulte “bonito” o atractivo para la mayoría, si no una combinación de ambas variables, más otros factores relacionados con cuestiones económicas.

la razón por la que se identifica la expresión “de diseño” con “moderno”, podría radicar en el hecho de que se ha dado excesiva relevancia a esa fase del proceso, cuando, siendo efectivamente relevante, no es predominante sobre la funcionalidad o el coste de producción.

históricamente las piezas cuyo diseño ha resultado más duradero y han sido significadas como realmente excelentes, han resultado en muchas ocasiones obras aparentemente sin ningún diseño.

así pues, podemos decir sin temor a equivocarnos que nada es “muy de diseño” porque todo es de diseño.