diseñar basura / by Luis Echanove

alguien dijo en una ocasión que diseñar packaging es diseñar basura. esta afirmación es totalmente cierta y no solo eso, sino que cuanto más basura sea ese diseño, más significará que ha triunfado. 

diseñar packaging consiste en gran medida en convertir el trabajo del diseñador en objetos cotidianos que nos acompañan en silencio a diario. el diseño de una caja de cereales o un tetra brik de leche que por su propia cotidianidad se convierten en invisibles sobre la mesa de la cocina. y de la mesa, al cubo de basura sin remedio y de ahí al vertedero. y todo ese viaje como símbolo de la contribución del packaging al éxito comercial de una marca. 

la decisión de compra suele durar unos breves segundos del acto de compra frente al lineal en el súper mercado. desde luego, la influencia del packaging en dicha decisión no es la principal. el precio, la comunicación, la ubicación en el lineal, etc. son otros factores que también ayudan al consumidor de forma determinante a la hora de seleccionar su compra. sin embargo el packaging sí puede llegar a provocar un rechazo definitivo por parte del consumidor.

todo el esfuerzo dedicado al diseño por parte de los departamentos de marketing y de las agencias de diseño, está enfocado a contribuir a la seducción al consumidor para que luego éste acabe diseñando ese envase y tirándolo a la basura cuando ya ha cumplido su función. es la belleza de diseñar packaging, la belleza de diseñar basura.